¿Estás preparado?

Terapia infantil

“Los niños de hoy son los hombres y mujeres del mañana. Es más fácil construir niños fuertes que reparar adultos rotos.”

La infancia es uno de los momentos más importantes para el desarrollo del ser humano.

Se trata de un periodo de constante aprendizaje, ya que el niño está explorando y conociendo tanto el mundo que le rodea, como a sí mismo.

Por otra parte, se trata de una etapa de constante cambio, dado que tiene lugar el desarrollo físico, emocional y psicológico, en el cual juegan un papel importante factores como por ejemplo el proceso de socialización, la búsqueda de identidad, la construcción de la autoestima y de la personalidad, la escolarización, etc.

Durante esta etapa pueden aparecer alteraciones a nivel conductual o emocional en los niños, que pueden interferir en el óptimo desarrollo evolutivo, ya que es una etapa especialmente sensible. Sucesos como crisis o inestabilidad en el seno familiar, la pérdida de algún ser querido, el nacimiento de un hermanito, un cambio de domicilio o de escuela, pueden afectar a los más pequeños.

Cuando nos encontramos frente algún comportamiento atípico de nuestro hijo es frecuente que los padres nos mostremos preocupados, que aparezcan serias dudas sobre si aquello es normal o no y que nos cuestionemos si estamos actuando correctamente. Quizás sea el momento de acudir a un profesional que valore a vuestro niño y que os oriente mediante pautas y asesoramiento familiar.

Las principales demandas se deben a:

 

  • Trastornos de Ansiedad y cambios en el estado de ánimo (Ansiedad, fobias, miedos específicos)

  • Problemas y trastornos de conducta (desobediencia, agresividad, comportamiento negativista-desafiante, dificultad para aceptar el no y los límites, rabietas, baja tolerancia a la frustración, irritabilidad, dificultades en el control de impulsos)

  • Trastornos del Neurodesarrollo (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, Trastornos del Espectro Autista, Retraso Generalizado del Desarrollo).

  • Dificultades emocionales (baja autoestima, inseguridad, estado de ánimo bajo)

  • Dificultades en habilidades sociales (timidez, dificultad en las relaciones sociales)

  • Trastornos de la eliminación o del control de esfínteres (enuresis y encopresis)

Si te sientes identificado, no dudes en ponerte en contacto conmigo, el primer paso es el más difícil pero es el que te cambiará la vida.
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